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Pocas palabras

Cuando el tiempo esta disponible (y la billetera también), nos gusta viajar y conocer lugares de interés turístico. Es la intención de este blog, contar experiencias y dar a conocer detalles de los lugares de alojamiento en cuanto a calidad de atención e infraestructura, paseos, divertimentos, lugares para comer y para divertirse, etc. Desde ya, agradecemos las colaboraciones.
Yorsh

12 agosto, 2024

Cartagena de Indias



 Como primera visita al Caribe, decidimos empezar por el sur de este mar. Y elegimos Cartagena por su interesante historia y por la posibilidad de conocer lugares cercanos. Luego de un apacible viaje sin contratiempos de importancia, de aproximadamente 7 hs a Panamá con espera de 4 hs para el transbordo a Cartagena, llegamos al hotel Decameron Cartagena, bien entrada la noche.

 Como dijimos, llegamos bien entrada la noche al Decameron Cartagena, tras que el check-in fue algo lento, nos dirigimos a la habitación designada en el piso 18, con una demora importante, ya que este hotel tiene muchos pisos y solo dos ascensores. A la fecha, es el único hotel con el sistema "All-Inclusive" y la relación precio-servicios es muy ventajosa.La habitación muy cómoda, con una vista espectacular, pero con un leve olor a humedad. El problema de este hotel es la escasa cantidad de ascensores (dos) para tamaño edificio y cantidad de habitaciones.Por la mañana fuimos a desayunar, siendo todo muy abundante y para todos los gustos, con una atención del personal muy grata y eficiente, pero esquivando las tretas de los vendedores de tiewmpo compartido, que te "atacan" apenas te ven nuevo en el hotel. Decidimos cruzar la calle e ir al sector reservado del hotel en la playa, y ahí empezó el desesperante acoso de vendedores ambulantes y masajistas, todo con una actitud muy "pesada" para ofrecer sus carísimos productos. Era una visión increíble, fue la primera vez que veía a vendedores haciendo cola para atosigar y ofrecer al cliente. El bar en la playa muy bueno, con mucha variedad de tragos para todos los gustos. La playa no es muy linda, arena muy oscura y lo mismo el mar, nada que ver con otras playas caribeñas, pero el agua es templada y con oleaje.
La primer visita fue a la ciudad vieja amurallada de Cartagena de Indias, fundada en el siglo XVI. Es una ciudad para no perderse de visitar, con sus casas coloniales coloridas, sus plazas y el adoquinado de sus calles. Aquí se encuentra la casa de Gabriel García Márquez, y una escultura de Botero del cuerpo de una mujer recostada. Se puede tener la opción de pasear en mateo con la guía del conductor.
Un paseo imperdible es al castillo San Felipe de Barajas, construído en la época colonial en 1657 y situado sobre el cerro San Lázaro. Caminar por sus túneles es una buena experiencia. Se puede conocer el Palacio de la Inquisición construído en 1770 de estilo colonial y barroco. Volvimos una noche a visitarla con un mateo alquilado para ir a cenar a la ciudad vieja como festejo de cumpleaños de nuestra amiga y compañera de viaje. Fué una experiancia inolvidable. El conductor iba por las avenidas a toda  la velocidad que puede andar un caballo hasta llegar a la ciudad vieja. Allí nos dió un corto paseo con explicación. El ambiente se transforma en mas festivo, con artistas callejeros y todo el colorido nocturno. Cenamos en una parrilla estilo argentino, muy caro, pero se trataba de un festejo, Cena para cuatro, alrededor de 120 U$S.
Al día siguiente tomamos una excursión a las Islas del Rosario, que es un archipiélago pequeño de 28 islas. Aquí se encuentran los parques nacionale Colombianos, para protección de los arrecifes coralinos. Paramos en una isla en donde ofrecen comidas autóctona, generalmente a base de pescados de la zona. Hay que ser muy amplio gastronomicamente hablando, para saborear estas comidas.
Luego de disfrutar estas playas, el barco nos llevó a una playa llamada Playas Blancas, en donde el color del mar y su arena, la hacen de una hermosura increíble.
El barco no tiene donde atracar, asi que hay que bajar al agua con la ayuda de los marineros. Luego de visitar los puestos de artesanía y del bonito lugar, volvimos al barco de la misma forma que bajamos.
Una vez llegado de nuevo a Cartagena, fuimos hasta un lugar  llamado Plaza de las bóvedas, es un antiguo calabozo del siglo XVIII y en el que ahora hay un monton de tiendas para comprar recuerdos tan coloridos como lo es Cartagena.

13 marzo, 2024

Aruba

Para Mayo de 2018, decidimos pasar unas vacaciones caribeñas en Aruba, una pequeña isla del Caribe holandés frente a las costas de Venezuela. Es uno de los cuatro países que forman el Reino de los Países Bajos , junto con los Países Bajos , Curazao y Sint Maarten, Aruba tiene un clima seco y un paisaje árido y arbolado de cactus. Este clima ha ayudado al turismo ya que los visitantes de la isla pueden esperar de manera confiable un clima cálido y soleado.
Llegamos al aerobuerto Reina Beatrix, en su capital Oranjestad y de ahí nos trasladamos al hotel Riu Palace Antillas, ubicado en Palm Beach, con servicio all inclusive de muy buena calidad en variedad de comidas y bebidas, acompañado de una atención de primera calidad.
Si bien el clima es muy ventoso, la playa es excelente, con la habitual arena fina y la temperatura del agua un poco mas fría que en otros destinos del Caribe, con escasas olas.
Esta isla es especial para recorrerla, tanto en automóvil como caminando. Se la encuentra muy segura, lo que permite pasar a altas hora de la noche, pues hay mucha actividad gastronómica y comercios de todo tipo.
De las actividades que te ofrece esta isla, hicimos la excursión en el semisumarino, en donde estas ubicado por debajo de la línea de flotación y, a través de las ventanas vidriadas, podes observar la fauna ictícola, los corales y hasta un barco hundido, todo acompañado de una muy buena explicación del guía. 


  
Faro California

Un día lo dedicamos a recorrer la isla alquilando un automovil, ahí mismo en el hotel. Nos dirijimos hacia el norte de la isla para visitar el faro California,
situado en la punta noroeste de Aruba.​ Se trata de una estructura que fue construida por un arquitecto francés en 1910.​ Este faro fue nombrado en honor al vapor California, que naufragó cerca de allí el 23 de septiembre de 1891. Luego de recorrer todo este ámbito, nos fuimos hasta playa Arashi, una tranquila playa con lugar para sombra y pasar unas horas didfrutando el mar.
Playa Arashi




Pelícanos en Malmok

Nuestra parada siguiente fue en playa Malmok, donde entre sus rocas, los pelícanos aprovechan para descansar luego de sobrevolar el mar para su alimentación y llevar asus nidos. Luego nos dirigimos hacia el sur de la isla, pasando previamente por el hotel, para almorzar. Luego de esta reparadora comida, emprendimos viaje hacia una de las playas mas bonitas y de tranquilas aguas, con paradores para tomar un lunch, aperitivo o meriendas, esta playa es Baby Beach.
Baby Beach
Siguiendo viaje, nos fuimos hacia el extremo sur de la isla, pasando por un importante parque eólico y por la empresa destiladora de petróleo. Llegamos a Red Anker o Ancla Roja, ancla en Memoria de Todos los Marineros.
De ahí, continuamos hacia el faro Sero Colorado y playa Rodgers, desde donde se aprecia un mar mas movido y con muchas olas, todo estos lugares ubicados en la zona de San Nicolás.

Ancla Roja
Playa Rodgers





















Luego de un hermoso paseo a lo largo de todo un día, retornamos a nuestro hotel, para terminar dicho día con una agradable cena.
Otra de las cosas que se disfrutan en Aruba, es contemplar el atardecer, con el sol siendo tragado por el mar mientras se disfruta una buena bebida.
Aruba es un lugar para volver siempre, siempre que se pueda.
Caminar sus calles, pasear por sus malls y conocer su historia, es una actividad que nunca nos va a cansar, todo esto sumado a un clima sin igual y a una amabilidad de su gente, que te hace sentir uno mas de ellos.

11 febrero, 2024

Samaná, República Dominicana.

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Cuando decidimos regresar al Caribe en mayo del 2023, teníamos la disyuntiva entre Jamaica y Dominicana, ya que estábamos viendo las ofertas del hotel Bahía Príncipe. Luego de evaluar presupuestos, nos decidimos por Samaná, en Dominicana y en el hotel El Portillo, en El Limón, que se veía en las fotos unas playas extensas y con mar calmo, a pesar de estar mirando hacia el atlántico, debido a una barrera natural de corales y no por escolleras construidas a esos efectos. Seleccionamos hotel all inclusive y viaje incluidos, dado que la oferta era tentadora. Solo quedó el transfer desde Santo Domingo a  El Portillo, unos 167 Km.

Luego de un menos que regular viaje en Avianca, dado que no hay ningún servicio incluido quisimos consumir con pago a cargo, pero ninguna de las tarjetas de débito o crédito funcionaban es el postnet (cosa que sí funcionó en El Dorado, Bogotá), tampoco se solidarizaron con al menos, un vaso de agua y sumado a la incomodidad de los asientos, cualquier bus de Argentina tiene asientos mas cómodos. Como decía, luego de esto, arribamos al aeropuerto de Santo Domingo, en espera del transfer de la empresa Otium. Cosa que se demoró considerablemente pese a la preocupación de la niña que nos estaba atendiendo. Creo que al final, nos ubicaron en el bus propio del hotel Bahía Príncipe, con la ventaja de ir directo al hotel sin paradas previas en otros establecimientos. El último tramo del trayecto de ida al hotel, o el primero regresando es de una particular belleza, serpenteando una colina y con el mar caribe a nuestros pies , El transfer del regreso compensó con creces, ya que solo íbamos nosotros y el chofer nos hizo de guía durante el trayecto y opinando sobre la actualidad de su país.


Luego del check-in, nos dirigimos a nuestra habitación Junior suite, ubicada en un estratégico lugar, ya que estábamos cerca de la playa y de los locales de servicios gastronómicos y diversión. Muy confortable la suite y muy bien aseada y mantenida. El inconveniente de estos tipos de hoteles, es, que para lograr una ubicación de primera o segunda línea de playa, hay que ir muy temprano. Pero muy bueno el servicio de playa. La calidad y variedad gastronómica es de muy alta calidad, al igual que en los restaurantes temáticos. Siendo a nuestros gustos, el Rodizzio y el de cocina italiana los mejores. En cuanto al servicio buffet, también de muy alta calidad. Liego hay un sectro se snacks, qie permanece en servicio desde las 16 hs hasta las 20 hs aproximadamente; lo que hace todo esto es tener disponible comida y bebidas prácticamente todo el día. La atención y cordialidad de toda la gente dedicada es de muy alto grado.


En cuanto a diversión, la oferta programada semanalmente es muy atractiva. No podemos opinar sobre el Kids club, ya que fuimos sin niños. Utilizamos el gimnasio, muy completo y con asesoramiento muy cordial del profesor a cargo. En cuanto a las piscinas, muy amplias y bien cuidadas, como así también´rn el jaccuzzi. Solo que no las utilizamos, dado que nos gusta disfrutar del mar.

La playa es muy bonita y te invita a caminar bordeando el mar, el mejor trayecto es hacia el oeste, en donde se aprecia las grandes residencias de la zona y unas vistas maravillosas.





 Resumiendo, fué una semana de descanso, diversión y playa. El hotel Bahía Príncipe nos trató de maravillas, siendo altamente recomendable para pasar una inolvidable estadía en pareja, con amigos.

Si tuviera que repetir el viaje, sin dudas elegiría volver a este hotel